
El rescate de un niño italiano, que se había caído en un pozo en Italia cuando jugaba a la pelota, ha permitido a los bomberos de Bari, al sur del país, realizar un macabro hallazgo: los cadáveres de otros dos niños.
Se cree que los cuerpos, encontrados en el fondo del pozo, podrían pertenecer a dos hermanos desaparecidos en 2006 en la localidad de Gravina (Salvatore y Francesco Pappalardi, de 11 y 13 años), y cuyo caso conmovió entonces a la opinión pública nacional.
Tras su búsqueda sin resultado, el padre fue encarcelado acusado de asesinar a sus hijos y permanece en prisión desde noviembre de 2007.
Según fuentes, uno de los cadáveres llevaba un pantalón blanco y una camiseta, la misma vestimenta que vestía uno de los Pappalardi cuando desapareció.
Ahora los forenses deberán averiguar si los niños cayeron al pozo por accidente o si, por el contrario, fueron arrojados allí.
Por su parte, el niño que cayó en el pozo el lunes, además de un buen susto, se fracturó ambas piernas.
Tania Martos Molero